23 abr. 2014

Momentos...

Cuando a la mañana siguiente nos levantamos sin retrasar ni un minuto la alarma del despertador, me dispuse a vestirme lo más rápido posible. Él había dejado la puerta del armario abierta mientras buscaba una sudadera, de modo que yo quedaba reflejada en el espejo de dentro, semidesnuda, con la minúscula ropa interior que con tanto esmero y rubor había escogido el día anterior. No pude sentir más que vergüenza al ver mi cuerpo, que se mostraba ante él a la luz del sol con una naturalidad que cegaba. No pude sentir más que culpa, por creerme única causante de lo que había sucedido unas horas atrás. Él no me miraba. ¿Había sido deseo mutuo, más allá de lo físico, o sólo mi (vulgar) seducción? Le veía serio, con el rostro fruncido. Yo no pronuncié palabra y busqué con fingido ahínco mi camisa y mis botas. Él iba y venía sin decir nada, ensimismado en unos pensamientos a los que yo no tenía acceso. Me sentía de repente una intrusa en casa ajena, apropiándome de un tiempo que no me pertenecía, aunque por otro lado, me creía poderosa robando esos minutos, y su ansia de soledad acrecentaba mi deseo de permanecer allí.
Caminamos por la calle fría a paso ligero, acompañados sólo por los pájaros recién despiertos y el olor a churros tan característico del domingo. Antes de que nuestros caminos se separasen, se despidió de mí agarrándome del pelo y besándome con fuerza. “Maldita”, me dijo. No nos hemos vuelto a ver.

19 abr. 2014

Evvvf.


Es este frío
el que hace al olvido
creer en el amor ardiente.

Es este frío
que me hace encoger las alas
-volar impide-
Con este frío
se alargan las caras
Colores mueren.

Pero ante el frío
- propongo -
encender mejillas,
calentar motores,
recordar amores
volar sin alas.

No hay frío.


Mi bombón alemán por fin volvió (aunque sea por unos días). ¡Qué ganas tenía de achucharla muy muy muy fuerte! y así hice. Como podéis comprobar, Eva, es una maravillosa escritora en potencia y podéis leerla en: http://aquesabenlaspalabras.wordpress.com/ :] Aprovechamos el solazo que había en Madrid y dimos un paseo por los Sabatini y el Palacio Real...